la yogui inquieta

Cristina Pérez Rodríguez llegó a León con 17 años para trabajar como peluquera y al cabo de un mes, a causa de una lesión cervical, se puso a practicar yoga. En poco tiempo, su maestro le propuso formarse y hacerse cargo del centro de yoga, uno de los primeros que hubo en León en la plaza de Colón.

CRISTINA PÉREZ / YOGA

Nació y se crió en Orense y en las termas de esta ciudad, durante un curso sobre la importancia de las aguas termales en la salud, tuvo la idea de crear un método que combina ejercicios sencillos de yoga con los beneficios de las aguas termales. «Registré la marca y un logo y ahora lo comercializó como método Wellness», explica.

Empezó con el proyecto en el 2007, antes de que se inaugurara el balneario. Ahora tiene un programa de termalismo basado en actividades saludables que desarrolla en el spa de Santa María del Páramo y en dos balnearios de Lugo y Zamora. «He realizado muchas terapias de crecimiento y desarrollo personal y he descubierto que este método es el que produce efectos más rápidos y de más duración», asegura.

En Santa María del Páramo lo imparte una vez al mes. La próxima cita es el domingo 14 de diciembre. «Son cuatro horas por 20 o 25 euros, dependiendo de si se es socio o no de la asociación que acabo de poner en marcha, Mundo Wellness», explica.

Son dos horas en el agua y otras dos en sala y comprende ejercicios en el agua, circuito en el spa, relajación y ejercicios para aprender a respirar y reeducar la respiración. Los ejercicios están encaminados a eliminar la tensión del cuerpo y a propiciar lo que ella llama «calma mental».

El trabajo combinado de yoga y aguas termales o spa tiene sus principales beneficios en eliminar el dolor corporal si está originado en la tensión. Asimismo, comenta la creadora del método, «tiene unos efectos impresionantes para problemas de insomnio, estrés y depresión y para problemas respiratorios, asma y ansiedad».

A lo que hay que añadir los beneficios de la práctica del termalismo para reumas, artitris, artrosis, dermatitis, soriasis… En el balneario de Almeida, en Zamora, donde organiza retiros, se suma el consumo del agua termal, rica en litio una sustancia que interviene en mejorar síntomas mentales, de depresión y obsesiones.

El agua da una nueva dimensión de los límites del cuerpo a cada persona. «El grado de movilidad es más grande y se va a incorporando a la memoria corporal de modo que poco a poco se van cambiando los límites fuera del agua, lo que es muy importante para acelerar los procesos de rehabilitación», explica. «Quienes lo han probado comentan que es impactante la sensación de bienestar integral, no sólo físico», agrega.

Especialmente grata ha sido la experiencia con los niños y las niñas del colegio de educación especial Sagrado Corazón. «Ver el efecto del agua en personas con discapacidad es impresionante. Un niño que tenía muchos problemas de concentración en tres semanas estaba haciendo la sesión», comenta. También da clases de yoga a personas mayores de la residencia Santa Luisa.

Cristina Pérez lleva veinte años de empresaria, pero no es fácil subsistir. Para poder seguir impartiendo sus cursos de yoga, taichi y pilates, además del método Wellness, decidió crear una asociación en la que se han involucrado cien personas en tres meses. Con una cuota de 40 euros mensuales tienen derecho a todas las clases que deseen tomar. Más de Mundo Wellness en https://yogaypilatesleon.com/

Meditación de 21 días

La meditación propuesta consta de 2 pistas de audio mp3 que te descargas pinchando en el siguiente link: descarga audio

La primera pista es el mantra So Ham: 

Es un mantra silencioso que se repite con la respiración, es llamado muchas veces “el mantra que no se recita”, porque no es tanto una frase que debemos pronunciar, sino más el sonido que nuestro cuerpo produce naturalmente al respirar:  Se dice mentalmente SO al inspirar y HAM, al espirar. Significa “Yo soy Aquello”.  Aquello que representa lo Sagrado, la Energía Divina.
Es reconocido como el sonido interior que se produce en nuestra alma cuando el prana (la energía del Universo del cual todos somos parte) ingresa y sale de nuestro cuerpo. Básicamente apoyamos la mente y sus pensamientos en el mantra (al ritmo de la respiración) sin emitir sonidos. Y así descansamos los sentidos y la búsqueda constante de estímulos.
La atención se centra en el aquí y ahora, sonido y respiración. Cede la tensión al reconocer algo más grande y perdurable que aquello que nos preocupa.
Resulta un potente reactivador del sistema nervioso, que purifica y equilibra los canales energéticos del cuerpo y, gracias a la armonía que un correcto flujo energético permite, nos ayuda a elevar la conciencia a un plano superior, lejos de las polaridades que nublan la mente.
Este proceso recibe el nombre de ajapa-mantra, que quiere decir que los labios no se mueven durante la pronunciación del mantra.
 
La respiración es sutil y lenta, así que deja que tu concentración sea fina y sensible, volviéndose cada vez más enfocada y yéndose cada vez más profundamente al interior de la mente. Descansa en esta consciencia en ti mismo, en la máxima relajación posible. Idealmente con la columna erguida en vertical (en una silla, suelo, cojín…)
 
A continuación, en la siguiente pista (de música para sanar el alma) puedes quedarte sentado o tumbarte lentamente para no salir del estado de concentración y relajación alcanzado. Quédate simplemente consciente de ti mismo, deja en calma la mente analítica (para no analizar, juzgar ni criticar). Permanece contigo mismo, EN PAZ.
 
Haz de esto un hábito durante 21 días y comprueba el cambio que experimentarás en tu vida. 
 

VIVE UNA VIDA WELLNESS!!!

Recuerda que este fin de semana tenemos un intensivo de relajación más info, y otro de cocina ayurveda más info.