Defensa personal

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La defensa es un conjunto de habilidades técnico-tácticas encaminadas a impedir o
repeler una agresión, realizadas por uno mismo y para sí mismo.
Las habilidades técnico-tácticas de la defensa personal deben ser eficaces para conseguir
el objetivo de evitar o repeler la agresión.
Pueden utilizarse todo tipo de recursos disponibles sin más límite que el marcado por la
legislación. Resultando, de este modo, una materia multidisciplinar que contiene
habilidades de las diversas artes marciales y militares, de los deportes de contacto y lucha,
de otros tipos de lucha poco ortodoxas como la pelea callejera, así como de habilidades
verbales.
La defensa personal está formada por habilidades técnico-tácticas tanto defensivas como
ofensivas y, cuando es posible, debe aplicarse anticipándose al desarrollo de la acción
atacante del agresor.
Pero no solo aprenderemos a defendernos, sino que también mejoraremos nuestra
condición física así como nuestra confianza personal, por lo que puede ser practicada por
cualquier persona sin importar edad, sexo o características físicas.